No hace demasiado tiempo, cuando alguien salía de casa, tenía varias opciones. Mirar al suelo, por si se encuentra desde una moneda a un colgante milenario que le otorgue poderes ancestrales. Mirar al frente, por si se cruzaba al amor de su vida, no dejarlo escapar. Mirar al cielo, y filosofar sobre si se expande ...
➟ LEER MÁS