No sabemos ni su precio, color, tamaño o capacidad. Pero ya está aquí. Es la PlayStation 4. Y todos esos anteriores datos resultan intrascendentes ante la que es sin lugar a dudas por lo anunciado ayer, el dispositivo de ócio más revolucionario en años. ¿Su clave? La nube. Ya sospechábamos que los tiros irían por ahí cuándo Sony compró Gaikai, una empresa cuya objetivo era lanzar juegos integrados.