Escrito por Tendenzias

¿Google está reemplazando nuestra memoria?

Hay voces que dicen que Google ha llegado para reemplazar a nuestra memoria, ya que acudimos a él cada vez que no podemos recordar algo, y en seguida nos salva de pasar horas y horas buscando ese pequeño dato en nuestra esquiva memoria. No es algo nuevo el hecho de juzgar a una nueva tecnología como dañina porque transforma nuestra forma de organizarnos, nuestra forma de ver el mundo.

Ya Platón habló sobre el tema en el famoso diálogo Fedro (oralidad versus escritura), en el que relata (por boca de Sócrates) la conversación de un rey egipcio con el dios Theuth, creador de la escritura: “Y ahora tú, precisamente, padre que eres de las letras, por apego a ellas, les atribuyes poderes contrarios a los que tienen. Porque es olvido lo que producirán en las almas de quienes las aprendan, al descuidar la memoria, ya que, fiándose de lo escrito, llegarán al recuerdo desde fuera, a través de caracteres ajenos, no desde dentro, desde ellos mismos y por sí mismos. No es, pues, un fármaco de la memoria lo que has hallado, sino un simple recordatorio.”

Como vemos no está muy lejos de lo que se está diciendo del papel que tienen Google y la Web 2.0 en nuestras vidas: que atrofian nuestra memoria, y nos vuelven dependientes de esos archivos virtuales.

La escritura en su momento causó ese recelo que comentábamos entre los filósofos griegos, pero resultó que la escritura, como memoria artificial, llegó para reemplazar a la memoria biológica, así el ser humano se liberó de la carga de tener que recordar tantos datos transmitidos de forma oral. La escritura favoreció a la conservación del conocimiento, y por ende a no tener que inventar 10 veces la rueda, porque siempre se podía volver a lo escrito, y aprender de ello.

Los buscadores de Internet y la Web en su totalidad, no son más que una nueva tecnología, como lo fue en su momento la escritura. El lingüista Walter Ong, en Oralidad y escritura, comparó estos reparos de Platón, con los que se hicieron con la aparición de las calculadoras y los ordenadores, que decían que así nadie aprendería a hacer cálculos matemáticos por su cuenta. Tal ves sea cierto, yo mismo uso siempre calculadora, pero el tiempo perdido antes en hacer cálculos se puede ocupar hoy en día en otros menesteres.

Hacía varios siglos que la escritura habitaba en la sociedad griega cuando Platón plasmó su protesta, pero todavía no era la herramienta intelectual en que se convirtió luego, con la llegada del libro manuscrito y posteriormente con la masificación del material escrito gracias a la Imprenta.

Hoy en día, por medio de la web, el altruismo del internauta, y herramientas como Google, esos conocimientos del ser humano llegan a cualquier parte del mundo en menos de un segundo, y cualquiera puede tener acceso a ellos con sólo sentarse frente a un ordenador, incluso podemos hacerlo desde los teléfonos móviles.

Walter Ong sostiene que la escritura reestructuró nuestra conciencia; a fuerza de utilizar esa herramienta la mente humana se transformó, y generó operaciones cognitivas que antes no eran posibles. Pero esos cambios no pudieron tener efecto inmediato, sino a largo plazo, gracias a las transformaciones que fue sufriendo el soporte de la escritura. Pasó de estar en tablas a papiros, luego a codex, posteriormente en libros, todo manuscrito, finalmente llegó la imprenta, y hoy en día tenemos Internet, y Google para acercarnos de inmediato a toda la información que hay desperdigada por la red de redes.

Google puede haberse transformado en un reemplazo o ayuda de nuestra memoria, pero ¿por qué quejarse de ello en vez de saludarlo, y agradecer que ganemos tiempo para dedicarlo a otros menesteres?

La escritura trajo algo que la oralidad no podía aportar: el contacto a destiempo, que otro pudiese conocer nuestro parecer aunque esté en un espacio y tiempo diferentes. En las épocas anteriores a la escritura se exponía algo, se discutía en el momento y listo, nadie ya podía volver a ello. Con la escritura cualquiera puede volver atrás, y discutirlo con alguien luego, de forma oral, o dejándolo por escrito. Así el ser humano al escribir tuvo que pensar en el potencial lector, y eso modificó nuestra mente.

Ahora la Web 2.0 va un paso más adelante, y nos permite discutir material escrito, ya sea dejando comentarios o conversando en salas de Chat, o sea que vuelve la oralidad en un nuevo formato para potenciar la escritura.

Techlosofy.com

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